L'Hort de Carmen
Como tantos hombres de su generación, el señor Polo ha trabajado toda su vida en el campo. Como agricultor excepcional, a sus 82 años sigue estando al cargo de sus huertos y acumula toda una vida de experiencia al cuidado de sus naranjos con una profesionalidad destacable entre sus colegas. Polo es presidente de la Comunitat de Regants de Cullera, conoce todos los caminos, acequias, partidas e incluso los nombres de muchos campos.
En un pueblo de veinte mil habitantes, donde aún nos conocemos casi todos, los mayores aún llaman a sus vecinos por el apodo, y los agricultores a los huertos por el nombre de su propietario. O de la propietaria, claro, ya que en la sociedad valenciana heredan la tierra tanto hombres como mujeres. Tal era el caso de la señora Carmen, que da su nombre al pedazo de tierra junto al mar que perteneció a su familia. Y ése es el nombre afectuoso con el que Polo recuerda el huerto de su esposa cada vez que hablamos de él. L'Hort de Carmen, de unas cuatro hanegadas (tres mil quinientos m2), se encuentra a pocos metros de la playa, más cerca de lo que parecería aconsejable para un cultivo frutal, pero la cercanía al mar de los cultivos es una de las características del término de Cullera.
La combinación climática y orográfica en Cullera, donde confluyen río, mar y montaña con los llanos de distintos tipos de suelos, la convierten en un enclave particular donde los frutos maduran en diferentes momentos dependiendo de la ubicación de la parcela. Y así, los terrenos arenosos próximos al mar, que siglos atrás eran marismas, suelen dar los frutos más tempranos. Es por ello que, desde hace ya muchas temporadas, las naranjas de Carmen son las primeras que recolectamos en el comienzo de la temporada de Navelina. A ellas y a su dueño, el señor Polo, queremos dedicar este pequeño espacio de agradecimiento.